Buscar este blog

Mostrando entradas con la etiqueta tropa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tropa. Mostrar todas las entradas

domingo, 14 de febrero de 2010

Súper erupción de Toba, la casi extinción de la raza humana o no

Una súper erupción de un súper volcán hace 73 mil años cambió el clima de todo el planeta, y acabó con gran parte de la vegetación de la India y el Sudeste asiático. Pero eso no es todo: hay estudios que le echan la culpa de una casi extinción de nuestra especie Homo sapiens.

En la isla de Sumatra, Indonesia, se encuentra el lago volcánico más grande del mundo. Tiene 100 kilómetros de largo por 35 de ancho. Es parte del cráter que produjo la erupción volcánica más impresionante que haya ocurrido desde que existe el género humano. Ocurrió hace 73 mil años, y fue tan impresionante que los efectos produjeron un invierno de seis años en todo el mundo, seguido de 1800 años de intenso frío.

Se cree que la columna de humo del volcán Toba pudo alcanzar hasta 40 kilómetros de altura, esto es el doble de cualquier erupción catastrófica histórica.

Así es que las cenizas de la súper erupción se pueden encontrar en lugares tan distantes como la India o el sur de China. En el Océano Indico se descubrió una capa de cenizas de 12 centímetros de espesor, mientras que en el continente indio encontraron zonas con estratos de ceniza de entre 3 y 6 metros.

Antes de depositarse, esa ceniza estuvo en el aire durante meses filtrando los rayos solares. Esto cambió el clima mundial de forma radical, con un período de seis años de lo que se llama invierno volcánico. Se cree que la temperatura pudo haber bajado hasta 16 grados centígrados.

Para que nos ubiquemos, el mundo ha pasado por diversos períodos climáticos a lo largo de sus miles de millones de años de “vida”. Períodos cálidos, y eras de hielo. Para el momento en que el súper volcán Toba entró en erupción se vivía lo que se llama una etapa interestadial, o sea algo de calor dentro de un período glacial.

La súper erupción arrebató al mundo esos años de calor, y le robó los veranos durante seis años. Poco después le siguieron 1800 años de frío intenso, la etapa más fría de la última Glaciación, que había comenzado 100 mil años antes del presente, y terminó hace unos 10 mil años.

¿CASI NOS EXTINGUIMOS?

Ahora, ¿nosotros dónde estábamos? Nuestra especie, Homo sapiens, se originó en Africa hace unos 200 mil años. Desde hace al menos 100 mil ya había humanos modernos viviendo en Medio Oriente, y para la época de la catástrofe de Toba, unos 70 mil años atrás, los Homo sapiens habían llegado a la India, por el sur de la península arábiga. Ya también habíamos poblado el Sudeste asiático y el sur de China. Europa sólo estaba habitada por los neandertales en esos tiempos, y en el resto del mundo todavía no nos conocían.

Así que el devastador efecto de la súper erupción de Toba hace 73 mil años nos agarró en plena corriente colonizadora, y conviviendo con los neandertales en Medio Oriente. ¿Cómo sintieron estas dos especies humanas los efectos de esos seis años sin verano seguidos de 1800 años del frío más intenso?

Hay dos posturas encontradas al respecto. Una es la que puso sobre el tapete la importancia de Toba en la historia evolutiva de nuestro planeta, no sólo con respecto a nosotros. Fue propuesta por Stanley Ambrose en 1998.

Ambrose, antropólogo de la Universidad de Illinois, Estados Unidos, relacionó estudios genéticos con la catástrofe de Toba. Es que los genetistas venían observando que las poblaciones humanas han pasado por cuellos de botella a lo largo de su historia evolutiva. O sea reducciones drásticas de la población. La más importante la databan justo para la época de Toba.

Allí entra Ambrose en 1998, y relaciona de forma directa los efectos devastadores de Toba en el clima mundial, con los cuellos de botella. Según él la catástrofe podría haber llevado a la humanidad a una casi extinción.

Sus conclusiones decían que toda esa corriente colonizadora humana que había partido de Africa para poblar la India y el Sudeste asiático se habría casi extinguido, permaneciendo con vida sólo las poblaciones de Homo sapiens que vivían en las zonas ecuatoriales tanto del sudeste asiático como de Africa.

Ambrose incluso aducía que este invierno volcánico habría jugado un papel importante en la diferenciación humana. Según él, una combinación de aislamiento de poblaciones y adaptación a los ambientes locales podrían explicar cómo es que nuestra especie tiene tan poca diversidad genética, pero sí diferencias superficiales de los caracteres físicos. O sea lo que comúnmente se llama razas geográficas.

En palabras de Ambrose: “Cuando la diáspora de los humanos modernos africanos pasó a través del prisma del invierno volcánico de Toba, apareció un arco iris de diferencias”.

GENETICA VS. ARQUEOLOGIA

Hablamos de dos posiciones con respecto a los efectos de Toba en nuestra especie. La contraparte dice que no existieron tales cuellos de botella, ya que esa reducción de población que se ve en los genes no se correlaciona con la evidencia arqueológica.

Los sitios donde nuestros antepasados vivían, comían y fabricaban sus herramientas no han sufrido abandonos. Incluso en la misma India se han visto yacimientos en los que hay presencia normal por debajo y arriba del estrato que contiene las cenizas de Toba.

Es común ver que la genética se enfrenta a las evidencias arqueológicas. Es que los genetistas no suelen prestar atención más que a los genes, al contrario de los científicos dedicados a la arqueología y paleoantropología, ya que ellos no sólo buscan datos en los restos arqueológicos y en los fósiles, sino también en otras ciencias como la geología, palinología, climatología, y la genética entre ellas.

En este caso los cuellos de botella vistos en los genes no se apoyan en evidencias sólidas, sino en un gran número de suposiciones. Por ejemplo, para interpretar un cuello se basan en la asunción de que en el pasado había más endogamia, y así estiman cuál sería el tamaño de la población. Algo que no podremos dar nunca por seguro, a no ser que tengamos una máquina del tiempo.

El tema es que desde la arqueología no se ve ninguna discontinuidad en el registro fósil ni tampoco en las evidencias de herramientas líticas. No se lo ve en Africa, y tampoco en Asia. No hay evidencia alguna que sugiera un cuello de botella hace 73 mil años. Tampoco se ve ningún tipo de reducción de población entre los neandertales que poblaban Europa.

El golpe de gracia a la “casi extinción humana” se lo dio un estudio en 2007 de Petraglia y colegas. Ellos excavaron un yacimiento en India, donde se suponía que la población humana habría desaparecido.

Los científicos descubrieron un yacimiento humano en el que se veía la huella de la catástrofe de Toba: una franja de ceniza volcánica. Pero encontraron restos arqueológicos tanto debajo de esa franja, como por encima. Y eran herramientas similares, o sea previsiblemente una continuidad de la misma población.

EL HUMANO FLEXIBLE

En la actualidad hay estudios tanto desde la genética como desde la arqueología que desestiman esas reducciones drásticas de la población humana.

Ese estudio del yacimiento en India, demuestra que los humanos fueron y son flexibles ante los cambios climáticos. No somos plantas que no podemos movernos, y ya hace 70 mil años éramos un animal inteligente, que tenía tecnología. La flexibilidad de los humanos modernos se ve que era suficiente como para superar un evento colosal como la súper erupción de Toba.

En 2008, científicos israelíes terminaron de sepultar la hipótesis de la casi extinción de nuestra especie. Doron Behar y colegas, realizaron estudios genéticos evitando todas las suposiciones que generalmente se utilizaban, y así lograron refutar los cuellos de botella. Así la genética terminó estando de acuerdo con los datos arqueológicos.

Sobrevivimos a la erupción volcánica más grande que ha ocurrido en nuestro planeta en los últimos 2 millones de años, y pudimos adaptarnos a la catástrofe climática que le siguió. No nos extinguimos, ni estuvimos cerca, pero obviamente no habrá sido un paseo en bote. Todas las poblaciones más cercanas a Sumatra desaparecieron, y otras que vivían en regiones más frías tuvieron que migrar.

Aquí en Futuro vimos ya el caso de la cultura Clovis de América, que desapareció luego de una catástrofe climática similar, y así se cree que desaparecieron también nuestros parientes los neandertales. Es algo para tener en cuenta en estos días de calentamiento global, ya que somos flexibles como especie, pero en el camino quedan muchos individuos.

miércoles, 27 de enero de 2010

Conducta Moderna de Humanos Medio Millón de Años Antes de lo Creído

22 de Enero de 2010. Foto: Gonen Sharon, Hebrew University of JerusalemPruebas de un comportamiento humano complejo en una época tan lejana como 750.000 años atrás, han sido obtenidas por investigadores de la Universidad Hebrea de Jerusalén. Eso es alrededor de medio millón de años antes de lo que los arqueólogos previamente estimaban.


El descubrimiento fue realizado en el transcurso de las excavaciones en el yacimiento arqueológico de Gesher Benot Ya'aqov, ubicado en el Norte de Israel, llevadas a cabo por un equipo del Instituto de Arqueología de la Universidad Hebrea.

Un análisis de la distribución espacial de los restos hallados revela un patrón de áreas específicas en las que se llevaban a cabo distintas actividades. Este tipo de organización indica una conceptualización formal del espacio vital, que necesita de la existencia de una organización social y la comunicación necesaria entre los miembros del grupo. Se cree que estas habilidades de organización son exclusivas de los humanos modernos.

Hasta ahora, los intentos de rastrear el origen de tales comportamientos en varios asentamientos prehistóricos en el mundo se han concentrado en el análisis espacial de yacimientos arqueológicos del Paleolítico Medio, donde se han encontrado áreas de actividad, en particular las relacionadas con las chimeneas, y sobre las cuales únicamente se han encontrado datos de sólo unos 250.000 años atrás.
Los árboles están ubicados en la Unidad de Recursos Genéticos Vegetales, sita en Geneva, Nueva York.

En la investigación se evaluó la resistencia de las plántulas a enfermedades críticas.

Se recogieron datos de 776 árboles sobre resistencia a tales enfermedades. La diversidad genética de los 280 especímenes de Armenia y Georgia fue comparada con los resultados obtenidos para los especímenes de Rusia y Turquía.

Un total de 106 alelos fueron identificados en los árboles de Georgia y Armenia.

La diversidad genética promedio osciló entre 0,47 y 0,85 por locus. Los investigadores han llegado a la conclusión de que la diferenciación genética en los lugares de procedencia de las muestras fue mayor que la encontrada entre ambos países.

Los datos sugieren que las poblaciones silvestres de M. orientalis de regiones alrededor del Mar Negro son genéticamente distinguibles y muestran altos niveles de diversidad.

Información adicional en:

Chimpancés altruistas adoptan a crías huérfanas

Al parecer, los chimpancés pueden ser tan altruistas como nosotros lo humanos, ya que según una nueva investigación ha descubierto 18 casos de crías que han quedado huérfanas y han sido adoptadas por otras madres.

image

Estos casos fueron vistos en al bosque Tai, Parque Nacional Taï, en el suroeste de Costa de Marfil. Los padres adoptivos, tanto hembras como machos, no se han hecho problema en adoptar a los huérfanos y los han tratado como si fuesen hijos propios.

Es un caso de altruismo extremo, ya que les lleva mucho trabajo y tiempo criar a un niño que no es suyo, y no reciben nada a cambio. O sea, es un gesto desinteresado.

Hay casos de altruismo en la naturaleza, pero suele ser bastante instintivo. En este caso se trata de un comportamiento costoso para ayudar a otro sin ningún beneficio propio, algo sólo visto en el género humano.

Ya antes habían descubierto otros comportamientos desinteresados de los chimpancés, como compartir comida, aunque se ha dicho que en este caso podría ser algún tipo de reciprocidad. Aunque el caso de los huérfanos, ya no se trata de algo recíproco.

Criar a un huérfano implica años de cuidados, como vigilarlo en los viajes, proveerle protección en conflictos y compartid comida con él.

Algo más extraño es que la crianza de las crías suele recaer en las hembras, pero se han visto varios casos de machos que adoptaron huérfanos.

Fuente: Livescience

miércoles, 6 de enero de 2010

MAS COMPETIDORES, MENOS ESFUERZO EN COMPETIR

Uno de los descubrimientos de una serie de nuevos estudios es que cuanto mayor es el número de examinados en una prueba de aptitud para acceder a un número limitado de plazas o puestos, menor es el promedio de las notas. Es un hecho bien establecido que los factores subjetivos influyen en nuestra motivación por competir. En estos estudios recientes, se ha mostrado que ciertos factores objetivos, como el numero de rivales, también tiene efecto en la motivación.

La serie de estudios, llevados a cabo por Avishalom Tor de la Universidad de Haifa junto con Stephen Garcia de la Universidad de Michigan, fue diseñada para examinar si un gran número de participantes en una competición afectaría a la motivación y al rendimiento de los competidores individuales, incluso en casos donde el número de participantes no influye en el valor anticipado de ganar.

En uno de los estudios, se investigó sobre las notas de la prueba de aptitud académica para admisión como alumno de universidad a lo largo y ancho de Estados Unidos. Los científicos dividieron el número de examinados en cada estado por el número de lugares donde tuvo lugar el examen dentro de ese estado, para determinar el número promedio de examinados por lugar en cada estado. Los investigadores tomaron en consideración las diferencias entre los estados en variables socioeconómicas relevantes. Y lo que descubrieron fue que cuanto menor es el número promedio de estudiantes que se examinan en los recintos de un estado determinado, mayor es la puntuación promedio en dicho estado.

Debido a que es difícil hacer suposiciones basadas en promedios calculados a escala estatal, se llevaron a cabo otros análisis más focalizados. Esta vez, los resultados se obtuvieron a partir de una prueba psicológica, que fue realizada a 1.383 estudiantes de la Universidad de Michigan. Los datos fueron reunidos a partir de 22 sesiones diferentes de la misma prueba durante el transcurso de tres años. Se sabía no sólo cuántos estudiantes realizaban la prueba en cada sesión, sino también sus notas individuales y sus variables demográficas específicas. Estos datos, con precisión individual, mostraron la misma tendencia vista en el primer estudio. En este nuevo caso, cuanto menor era la cantidad de examinados en una sesión específica, más elevados eran los resultados promedio.

Scitech News

martes, 5 de enero de 2010

Identifican circuitos de la habilidad lógica y social


Resulta una verdad de Perogrullo que el ajedrecista genial, pero incapaz de enamorarse, y el "rey de las fiestas" que reprueba todos los exámenes exhiben dos "fórmulas" diferentes de inteligencia. Pero aunque desde hace tiempo los neurocientíficos imaginan esta función del cerebro más como un caleidoscopio de habilidades que como una capacidad única, lo cierto es que todavía carece de una definición precisa.

Ahora, un trabajo de investigadores argentinos y británicos al que la revista Brain le dedica nada menos que 14 páginas permite hacer una disección más fina de esta capacidad y ofrece respuestas para dos preguntas que apasionan a los investigadores: ¿cuál es el alcance de la inteligencia general (o "fluida", en la jerga científica)? y ¿dónde residen ésta y otras habilidades cognitivas?

"Este estudio confirma resultados previos que indican que la inteligencia general residiría en el lóbulo frontal, pero demuestra además que otras funciones, como la cognición social, se asocian particularmente con el área más anterior de esta área del cerebro y exceden el rol de la inteligencia general", explica la doctora María Roca, del Instituto de Neurociencias Cognitivas (Ineco) y del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro. Roca es la primera autora del trabajo que también firman Teresa Torralva y Facundo Manes, de Ineco y Favaloro, y Alice Parr, Russell Thompson, Alexandra Woolgar, Nagui Antoun y John Duncan, de la Unidad de Cognición y Neurociencias, de la Universidad de Cambridge.

La inteligencia general o fluida podría explicarse como "la capacidad de resolver problemas independientemente de la experiencia vital de cada individuo", explica Manes. Diferentes estudios vinculan esta capacidad con el lóbulo frontal del cerebro, una de las regiones de mayor desarrollo evolutivo en el ser humano.

Sin embargo también hay otras habilidades cognitivas de las que se pensaba que dependían de los mismos circuitos neuronales, tales como la capacidad de inferir sentimientos de otras personas, de inhibir nuestros impulsos o de mantener en mente nuestros objetivos a largo plazo con el fin de lograr una meta.

Para trazar una cartografía precisa de cada una de estas funciones, los investigadores decidieron estudiar a 44 individuos con lesiones focales precisamente en esa área del cerebro y comparar su rendimiento en diversas pruebas cognitivas con el de 33 sujetos de control.

"Primero les tomamos tests de inteligencia general, como los de matrices (en los que se les presentan, por ejemplo, un punto, dos puntos, tres puntos y se les pide que completen la secuencia) y otros que miden funciones ejecutivas, como la flexibilidad de pensamiento (la capacidad de adaptar la conducta a cambios ambientales), y de fluencia verbal (por ejemplo, decir todas las palabras que comiencen con una letra determinada) -detalla Roca-. Lo que vimos es que, si bien hubo diferencias entre los individuos con lesión y los controles, éstas podían explicarse por los cambios que tenían en la inteligencia fluida."

Los científicos, entonces, decidieron avanzar otro casillero: se preguntaron si ocurriría lo mismo con otras funciones asociadas con el lóbulo frontal, como la capacidad de detectar estados emocionales.

"Les tomamos a seis personas una segunda batería de tests que mide el rendimiento en la capacidades vinculadas con lo que se denomina «inteligencia social» -cuenta Roca-. Así pudimos probar que el lóbulo frontal tiene un área que sirve para manejarse en tareas de razonamiento lógico (la dorsolateral), pero que las funciones más relacionadas con la posibilidad de tener un plan de situación o de cambiar de perspectiva exceden la inteligencia general y dependen de otros circuitos ubicados en la parte anterior del lóbulo frontal."

Concluye Manes: "Antes se pensaba que los elementos básicos eran tierra, agua, fuego y aire. La tabla periódica moderna define los elementos de manera diferente y ahora sabemos que es más adecuada. Lo mismo pasa con conceptos como «memoria», «atención», e «inteligencia». En el uso diario estos términos no están bien definidos, y por eso resulta difícil medirlos. Este trabajo es el primero en demostrar que la inteligencia general no explica la social y, además, abre nuevas vías para la rehabilitación cognitiva".

El Mecanismo Exacto Que Nos Lleva a Toser Ante una Causa Externa

Foto: ICLUn equipo de científicos ha revelado cómo exactamente los elementos ambientales irritantes, como la contaminación atmosférica y el humo de los cigarrillos, provocan que las personas tosan.


Los autores del estudio, del Imperial College de Londres y la Universidad de Hull, han identificado la reacción dentro de los pulmones que puede provocar la tos cuando una persona es expuesta a elementos irritantes particulares en el aire. Lo descubierto en este estudio puede a la postre conducir al desarrollo de nuevos tratamientos para la tos crónica.

La tos es una de las razones más comunes por la que la gente visita a un médico de cabecera. Las opciones de tratamiento para las personas con tos crónica son limitadas; un estudio reciente concluyó que los medicamentos disponibles sin receta médica no son efectivos, y hay una preocupación creciente sobre la seguridad de estas terapias en los niños.

El nuevo estudio indica, por primera vez, cómo puede ser provocada la tos cuando una persona es expuesta a ciertos elementos irritantes en el aire.

Los elementos irritantes pueden conectar proteínas receptoras llamadas TRPA1 en la superficie de las terminaciones nerviosas en los pulmones. Esto activa los nervios sensoriales, que entonces provocan un reflejo de tos.

Los investigadores creen que la tos podría, al menos en teoría, ser tratada bloqueando los receptores de TRPA1, para evitar que los elementos irritantes en el aire activen esta reacción en cadena. Si esto puede hacerse, será de gran ayuda para millones de personas aquejadas de tos crónica.

Tal como señala Maria Belvisi, coautora del estudio, y del Instituto Nacional del Corazón y el Pulmón, dependiente del Imperial College de Londres, la tos crónica puede resultar un problema angustioso para bastantes personas y tener un impacto severo sobre su calidad de vida.

Lo descubierto en el estudio permitirá comenzar ahora a investigar maneras de hacer que la gente aquejada de ciertas clases de tos crónica, deje de toser o lo haga menos.

Información adicional en: